
Todo el mundo que se pasee por mi quinta (30 y pocos), recordará la sensación de ir a los salones recreativos. ¿Recodáis ese ruido de fondo? Murmullos, gritos, lamentos, risas, piques, el ruido de las monedas al caer al cajón de la recreativa... (y seguramente también recordaréis ese olor a tabaco que siempre había). Algunos chavales iban con muchas monedas sueltas en el bolsillo y otros íbamos de mirones. Los que jugaban siempre llevaban un séquito que se colocaba detrás de él. Pues en todos los salones recreativos o en los bares del barrio seguro que ha habido alguna vez una "maquinita" de SNK.